La Nación Aliancista existe en el Perú como la Nación Corinthiana existe en Brasil.
La Nación en términos políticos está definida por una cultura, historia, territorio, lengua y lenguaje, costumbres, mitos y leyendas comunes.
La Nación en términos políticos está definida por una cultura, historia, territorio, lengua y lenguaje, costumbres, mitos y leyendas comunes.
La Nación Aliancista y Blanquimorada en Octubre -en este caso con mayúscula porque no se trata de un mes cualquiera- está unida a un territorio en el que nació: Lima y dentro de la capital, El Cercado –calle Cotabamba- y parte de los Barrios Altos, luego La Victoria y de allí saltó a la Gran Lima, al país y al Mundo.
La Nación Aliancista tiene historia, héroes, mártires, mitos y leyendas. Tiene una fe y una religión: La Católica y Cristiana y al Señor de los Milagros como la imagen que los une, los personifica y les otorga una común fe.
La Nación Aliancista tiene varias etnias originarias: los blancos y mestizos de clase media baja y pobres del Cercado de Lima - Barrios Altos; luego se trasladó a La Victoria, barrio de negros, mulatos, zambos, blancos, chinos, mestizos y criollos limeños que le dieron el alma alegre, pícara, de quimba, fa, fiesta, saoco, algarabía, fe, alegría, drama y tragedia.
La Nación Aliancista tiene una gastronomía: la limeña y la afro-peruana costeña que se ha extendido a todo el Perú y se ha reforzado con la presencia afro de Ica-Chincha-El Carmen-Guayabo, etc.; Cañete; Piura-Morropón, Sullana; Lambayeque-Chiclayo-Zaña, etc. y se ha extendido a toda la Costa peruana y saltado a la Amazonia en donde es más popular que cualquier otro equipo local o nacional.
Alianza Lima, la Nación Blanquiazul y Blanquimorada es única. La gastronomía aliancista se ha enriquecido y sigue enriqueciéndose con las manos morenas creadoras y las criollas que cada vez crean algún nuevo sabor. Ir al Alejandro Villanueva y los restaurantes del entorno es una experiencia gastronómica única.
La Nación Aliancista tiene tradiciones que todos copian o imitan pero que como copias son siempre malas o de segunda. Tuvo la primera barra organizada. Participó desde siempre en el mes Octubre con el Señor de los Milagros y viste la Blanquimorada con devoción y fe.
La Nación Aliancista tiene música peruana de primera y los mejores compositores, músicos y cantantes han sido y son aliancistas porque su alma está vinculada a la alegría del pueblo. Las naciones tienen algo en común: la identidad incomparable e irrepetible expresada en el ritmo, la cadencia, la alegría popular.
La Nación Aliancista es cultura viva. Son cientos de canciones dedicadas a Alianza Lima, creadas por los mejores compositores, grupos, cantantes e intérpretes. Los artistas extranjeros que llegan al Perú se ponen la blanquiazul con regocijo y orgullo. Son miles de discos, casetes, DVD'S y composiciones que superan el millar. El pueblo aliancista sigue creando todos los días dentro y fuera del país.
La Nación Aliancista tiene escritores y poetas que han creado décimas, poesías, versos, relatos, historia e investigaciones históricas. Hay libros de poesía dedicados al fútbol de Alianza Lima, al juego de Cueto y de Cubillas. Hay décimas de Nicomedes Santa Cruz y composiciones de Mario Cavagnaro. Cantantes como Lucha Reyes y el Zambo Cavero expresaron su aliancismo en los momentos buenos y en los malos. Sus interpretaciones son imborrables como las de Fiesta Criolla que alegró los años 50 y 60 del siglo pasado.
La Nación Aliancista tiene historia e historiadores. Son cientos de libros, ensayos, estudios académicos dedicados a busca entender a la Nación Aliancista. Sociólogos, antropólogos, historiadores y politólogos intentan entender a la Nación Aliancista que intriga a peruanos y extranjeros.
La Nación Aliancista tiene mitos: la caída del Focker y la desaparición de una pléyade de jóvenes mártires en el mar de Ventanilla en 1987, entre los que destacan el "Potrillo" Escobar, "Pechito" Farfán, "Pacho" Bustamente, Tomassini, "Caíco" González Ganoza, "Pelé" Casanova y tantos otros, entrenador e hinchas que se fueron dejando su recuerdo y su amor por la blanquiazul
La Nación Aliancista ha tenido y tiene a los mejores jugadores que han triunfado en el fútbol mundial competitivo y han sido goleadores. Están en la historia mundial y en la historia de América. Son más de una centena. Todos destacaron en el mundo y han jugado en los clubes más competitivos de América y el mundo. Menciono unos cuantos: Alejandro "Manguera" Vllanueva, Adelfo Magallanes, “El Mago” Valdiviezo, el "Conejo" Benítez, "Chocolatín" Heredia, José María Lavalle, Adolfo Donayre, Teófilo el "Nene" Cubillas, Hugo "El Cholo" Sotíl, César Cueto o el Poeta de la Zurda, José "El Patrón" Velásquez, Pedro "Perico" León, Víctor "Pitín Zegarra", Julio Baylón, Roberto "Cucurucho" Rojas y un largo etcétera. Y, entre los contemporáneos: Claudio Pizarro y Paolo Guerrero para mencionar a los más destacados. Pero estos los escogidos en las decenas de jugadores sobresalientes.
La Nación Aliancista exporta jugadores de calidad que no son devueltos al país o juegan en equipos de tercera división de Europa. Juegan en las ligas más competitivas y han sido varias veces campeones mundiales de clubes, son goleadores y con sus goles sus equipos alcanzaron la gloria mundial.
La Nación Aliancista tiene lo más implorante: un pueblo noble que se siente representado, identificado y que busca lo mejor para todos. Es solidario, íntimo, vive curtiendo, alegre y sus sentimientos están sustentados en valores integradores.
La Nación Aliancista crece y se proyecta pese a la gente malvada que la ha tenido secuestrada, grupos o sujetos que se acercan, solamente, buscando su beneficio personal y pecuniario. La Nación Aliancista se ha liberado varias veces y crece encontrando su propio camino y el sentido de su historia.
La Nación Aliancista como toda Nación resiste a todo y persiste, es resiliente, fuerte, valiente, arriesgada y se proyecta a ser cada vez mejor con optimismo, alegría y fe.
La Nación Aliancista está unida por una gran fe, por una gran alegría, un enorme optimismo, pasión guerrera, y corazón valiente y noble.
La Nación Aliancista está unida por una gran fe, por una gran alegría, un enorme optimismo, pasión guerrera, y corazón valiente y noble.
Tal vez lo que mejor la define es que Alianza es Corazón: valiente, guerrero, luchador, noble, sencillo pero orgulloso, alegre y solidario.
La Nación Aliancista tiene escudo y bandera: Corazón y bandera Blanquiazul y Blanquimorada.
Es verdad: Alianza Lima es la fiesta del pueblo.
Escrito por: Oswaldo Francisco Carpio